sábado, 26 de noviembre de 2011

La lucha final por la Copa.1955.Entrega II


 Bustos a pesar de su gran estirada no puede detener el cabezazo de Pérez Payá.


Comienza la segunda parte con unos avances bien llevados por el Madrid cuando Zárraga saca una falta contra el Sevilla y Pérez Payá de un bonito cabezazo clava el balón en las mallas a los 3 minutos. Es el primer y único tanto del Madrid que fue acogido con gran entusiamo.


Pero pronto se repone el Sevilla
y vuelve a la carga sin desmayar; fruto de ello es que a los 8 minutos Liz tira un corner y Loren de magnífico cabezazo logra el empate

Loren rematando de cabeza un corner de Liz incrusta el balón en las mallas ante la desesperación de la defensa madrileña

Desde este momento, no existe otro equipo sobre el terreno de juego que el Sevilla, con un dominio posicional del campo perfecto por parte de sus jugadores y un gran sentido de la jugada, borra por completo al Madrid y, como lógica consecuencia, logra a los 16 minutos su segundo tanto por medio de Araujo en un buen remate de cabeza a pase de Enrique.

Momento en que el balón entra en la portería  madridista por segunda vez.

En uno de los pocos avances del Madrid
Pérez Payá en posición de remate es
abrazado y derribado por Campanal,
pero el arbitro no pita el supuesto
penalty. Esta falta fue mucho más clara
que la que había castigado en la 1º parte,
que, en cambio, era muy discutible.






Continúa el Sevilla en plan dominador y el público termina por premiar con aplusos sus jugadas.
A los 40 minutos llega el tercer tanto del Sevilla y último de la tarde. Una magnífica combinación de la delantera sevillista la corona Liz de gran disparo que Alonso no puede detener.


El Sevilla, como decíamos anteriormente, superó

Aquí vemos la perfecta táctica del Sevilla. Puede apreciarse el buen marcaje efectuado
sobre los delanteros madrileños.
 al Madrid en todos los aspectos del juego durante
la mayor parte del partido. Lució una impecable
colocación en todos sus hombres y, justo es decirlo,
estuvo dirigido desde la banda por un gran
estratega, su entrenador Helenio Herrera.


Helenio Herrera, entrenador del Sevilla, observa con atención
la evolución de sus jugadores sobre el terreno.


Al finalizar el encuentro los juagdores sevillistas exteriorizaron la gran alegría que les producía su justa victoria y se abrazaron entusiasmados junto con algunos seguidores que saltaron al campo.
Alegría total en los jugadores sevillanos Doménech y Campanal
en primer término. Más atrás Araujo y otros componentes
del equipo se abrazan entusiasmados.

















Dicha manifestación de alegría, culminó con la salida del campo, a hombros de sus compañeros del defensa Campanal, en el que quisieron simbolizar los futbolistas del Sevilla sus propias virtudes.



Sin lugar a duda alguna, el Sevilla quedaba por sus propios méritos, magnificamente situado para disputar la Final, pero el Madrid era un gran equipo a pesar de todo, y merecía un margen de confianza, aunque pequeño, con vistas al encuentro del domingo siguiente en Nervión.

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